Diabetes en perros
La diabetes no es una enfermedad específicamente humana, pues el alto nivel de azúcares en la sangre y las disfunciones que provoca, se da también en los animales y llegan a ser también insulino-dependientes.
Aquellos que poseen mascotas con esta patología, entienden que es bastante complejo de sobrellevar, y se debe armar de mucha paciencia la persona, dado que no es fácil aplicarle insulina al ser vivo, ya sea un perro o un gato.
Los síntomas que se pueden observar, y son de alarma de una posible diabetes, se presentan en el animal ocasionando una ingestión de agua desmesurada. Exigen que su bebedero siempre este repleto de agua. Por otro lado, la ansiedad de ingerir alimentos también se acrecienta de forma desmesurada, y esto puede provocar una obesidad en el animal, perjudicándolo aún más.
Etiología de la diabetes
La diabetes se relaciona con un defecto que se produce a nivel de las células beta, las cuales se encargan de producir insulina, y precisamente la falla se da por la insuficiencia en la producción de esta. Las células beta tienden a destruirse, por un fenómeno que aún se desconoce, y con el paso del tiempo aumenta el nivel de glucosa en la sangre provocando la hiperglucemia y así un diagnóstico posible de diabetes.
Dieta para diabetes tipo 2
Es aconsejable que a la hora de realizar cualquier tipo de dieta, el individuo sea orientado por un especialista, en este caso un nutricionista, para optar por la dieta mas adecuada teniendo en cuenta las características propias de quien se somete a la dieta, y lo que se intenta prevenir o controlar. En el caso de los individuos diabéticos, la dieta juega un papel muy importante, el consumo de carbohidratos complejos son los mas recomendados, dado que logran brindar los nutrientes suficientes y aconsejables para el organismo, y además no aportan al aumento de glucosa en la sangre.
Los alimentos aconsejados son:
-los lácteos descremados,
-carnes con bajo nivel de grasas,
-cereales,
-todo tipo de frutas y verduras,
-harinas integrales,
-bebidas sin azúcar o diet, etc.
Diabetes renal
La diabetes es la causa por excelencia que produce enfermedades renales, lleva el 44% de los casos, incluso cuando la diabetes está controlada. La afección grave que se produce, es que los riñones dejan de eliminar los desechos que hay en el cuerpo. Generalmente los sujetos que padecen de insuficiencias renales, se someten a diálisis, la cual consiste en realizar una limpieza artificial de la sangre, o en ciertas ocasiones se someten a trasplantes de riñón.
Síntomas de diabetes en la mujer
Generalmente los síntomas que se dan a la hora de diagnosticar una posible diabetes, no difieren demasiado en cuanto a cuestión de género, es decir, se dan síntomas generales tanto en hombre como mujer. Los típicos son los que se denominan ‘las tres P’: polidipsia, poliuria y polifagia. El primero es la sensación constante de sed, el segundo apunta a los grandes volúmenes de agua eliminados en la orina, y el último hace referencia al aumento del apetito.
En cuanto a los porcentajes de glucosa en la sangre, se puede decir que se está en presencia de una diabética cuando la cifra es igual o mayor a 120 mg./dl.
Síntomas iniciales de la diabetes
El verdadero inconveniente de la diabetes son las complicaciones que devienen por tener altos valores de glucosa y escasos niveles de insulina en la sangre. Generalmente las consecuencias aparecen de forma brusca, o de forma crónica. Antes del diagnóstico, lo que el sujeto manifiesta como síntomas son:
-problemas para visualizar correctamente, tiene la vista a ser borrosa,
-el aumento extremo de sed,
-el aumento del deseo de ir a orinar,
-el exceso diario de pérdida de agua en el cuerpo,
-apetito frecuente y extremo,
-palidez y escalofríos,
-inclusive la persona puede llegar a perder peso.
Diabetes insípida central
Esta patología tiende a darse cuando el organismo produce en cantidades limitadas la hormona vasopresina, encargada de limitar la cantidad de orina que produce el organismo. Esto hace que se libere en forma excesiva agua del cuerpo, y para el diabético repercuta a la hora del consumo de agua, le hace sentir una sed extrema, aumentando la ingesta de líquido para poder compensar la pérdida que tiene, que llega hasta los 20 litros por día. Generalmente el daño, proviene del hipotálamo, el cual se encarga de la producción de esta hormona, y en raras ocasiones puede devenir de un inconveniente genético.
Diabetes emocional
El stress diario y las fuertes emociones, tienen relación también con el cuerpo humano en cuestiones internas-orgánicas, como también externas. Para el caso de la diabetes, cabe aclarar que no hay una clasificación especial y científica de este tipo de diabetes, esta se padece o no, pero hay ciertos factores que influyen.
Como mas arriba se menciona, el stress y las emociones se relacionan con el organismo, y tiene más que nada que ver con la secreción de adrenalina en el cuerpo, o aumento de cortisol. Ambas hormonas contribuyen al aumento de glucosa en la sangre, y por ello se relaciona las emociones con la diabetes, pero vale la pena recordar que no es una clasificación.
Diabetes insípida nefrogéna
La diabetes insípida tiene lugar cuando hay una falla en los conductos (túbulos) renales, que permiten que la persona elimine líquidos en forma de orina. Ahora, la diabetes insípida nefrógena, se da cuando esos túbulos renales no responden a la hormona antidiurética, por lo general esta hormona hace que los riñones produzcan la orina mas concentrada, y el defecto que se produce es que éstos, liberen una cantidad grande de agua en la orina, haciéndola menos concentrada. Por lo general no se da muy a menudo esta patología, y se transmite más que nada en forma hereditaria, y es más común en el género masculino.
Hidratos de carbono y diabetes
La recomendación que se le hace al paciente diabético, es consumir ente un 50 a 60 % de hidratos de carbono, pero no cualquiera de ellos, sino los complejos, los cuales no ayudan al aumento de los niveles de glucosa en la sangre, y por lo general se encuentran en las frutas y vegetales, los cereales; estos son los mejores para consumir, pero siempre en raciones indicadas por el nutricionista. Los hidratos de carbono que no debe consumir el diabético, son los simples, que tienden a aumentar el niel de glucosa en la sangre, como ser dulces, chocolates, golosinas, mermeladas, gaseosas, etc.